viernes, 12 de noviembre de 2010

El destino de Edipo


Un oráculo anunció a Layo, rey de Tebas, que su hijo, que estaba por nacer, llegaría a ser su asesino y se casaría con su madre.
Al nacer el niño, Layo ordenó que lo matasen, pero el servidor, luchando entre la lealtad que debería a su rey y el instintivo horror que le causaba la orden recibida, se limitó o perforar los pies del niño y a suspenderlo, con una correa, de un árbol.
Un pastor, atraído por los lamentos del niño, lo recogió y lo entregó al rey de Corinto. Él y su esposa lo adoptaron como hijo con el nombre de Edipo.
Un día, el oráculo le anunció a Edipo que su padre moriría y que su madre volvería a casarse. Para evitar que esto sucediese, Edipo marchó de Corinto creyendo que el rey de Corinto y su esposa eran sus verdaderos padres. En el viaje encontró a Layo, por un litigio, lo mató sin saber quién era. Despuést llegó a Tebas, que estaba amenazada por esfinge, un minstruo con cuerpo de perro, garras de león, cola de serpiente, alas de pájaro y cabeza de mujer. A las puertas de Tebas, la esfinge le detuvo y le preguntó un enigma: ¿Cuál es el animal que por la mañana tiene cuatro pies, dos al mediodía y tres por la trade?
Edipo le respondío: "Ese animal es el hombre, que en su infancia anda sobre sus manos y pies, de adulto solamente sobre sus pies y en su vejez ayudándose de un bastón como si fuera un tercer pie".La esfinge, furiosa al ver descifrado su enigma, se lanzó desde un peñasco y murió.
Los habitantes de Tebas hicieron rey a Edipo y le dieron como esposa a Yocasta, la mujer de Layo y auténtica madre de Edipo. Cuando se descubríó la verdad, Yocasta se suicidó y Edipo huyó de Tebas.
El mito de Edipo expresa la creencia de que los humanos no pueden huir de su destino y a menudo, creyendo evitar una desgracia, la provocan.

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